sábado, 29 de octubre de 2016

Día 22 Vancouver-Gran Canaria


Y por fin esto llega a su fin. Ahora mismo volamos de Vancouver a Londres y posteriormente a Gran Canaria. Lo primero antes que nada volver a agradecer a nuestras mujeres, Pino y Onicka su comprensión que nos ha permitido hacer este viaje por tercera vez. 
Llevamos ya  23.092,7 kilómetros en tres viajes y dos continentes y es un recuerdo imborrable. Para estas aventuras es fundamental el compañero de viaje, evidentemente un viaje en este plan no es el ideal para hacer con tus hijos o dependiendo del caso incluso con tu pareja. Aunque comes muchos kilómetros de carretera y horas donde no ves mas que autopista, me sigue pareciendo la mejor forma de conocer un país, sobretodo si tienes claro que vas a ver un poco de todo, ya sabemos que quien mucho abarca poco aprieta. He oído siempre cosas como; como no vas a ir a... o en un día no te da tiempo de ver... ya lo sabemos y forma parte del viaje, eso es para otro tipo de viajes. 



Ha sido nuestro tercer "roadtrip" y el más largo, como suele pasar en estos viajes, no puedes comparar con los anteriores, cada uno tiene sus cosas buenas o malas según también las circunstancias. Hemos conocido dos países vecinos aunque muy distintos uno del otro, son dos hermanos ricos aunque uno es estudioso y responsable (Canadá) y el otro no es que sea lo contrario pero le da más disgustos a sus padres.  Este viaje ha tenido tres partes bien diferenciadas, una primera muy urbana, una segunda más rural y una tercera con un poco de todo y un toque friki



Esa primera parte nos ha llevado a conocer ciudades como Montreal, Boston, Nueva York y Chicago. Es cierto que en viajes como este tienes que priorizar y no llegas a conocer realmente una ciudad, ves dos o tres cosas y listo, pero realmente sirve como aperitivo por si en un futuro crees que te merecerá la pena conocerlas bien, aquí se prioriza el tiempo sobre la ciudad en sí. Montreal apenas pudimos tocarla pero parece mucho a lo que dijimos de Vancouver, ciudad canadiense típica, moderna, práctica y segura... y lluviosa. Boston es una ciudad bastante pija, parece más canadiense (con toque irlandés) que estadounidense y además muy cara, está bien pero no ofrece nada del otro jueves. Nueva York fue distinto, ya la conocíamos y la disfrutamos de otra manera, viviendo en Brooklyn y sufriendo sus atascos, mereció la pena por supuesto pero nunca en la vida se les ocurra vivir ahí puede ser un infierno. Por último Chicago fue una grata sorpresa, una ciudad que se podría conocer mejor más adelante, es un Nueva York más tranquilo y más ordenado, con buen nivel de vida también , interesante. Entre mediad conocimos Niagara Falls, lugar muy turístico en el que estuvimos en plena temporada baja. 
Salvo NY que alquilamos apartamento estuvimos alojados en moteles/hoteles, todos bien, excepto, sin duda el motel 6 de Chicago, posible escenario de American Horror Story, pero son gajes del oficio, cuentas con esto durante el viaje, el resto bastante bien (esos albornoces en Boston!!), destacar por cierto el apartamento en NY, recomendable para quien quiera visitarla en ese plan.



La segunda parte del viaje fue la que más nos gustó, conocer la América más profunda y sus parajes naturales y sus gentes. A posteriori piensas que has cruzado Dakota del Sur, Wyoming y Montana y la verdad no son los sitios que uno espera conocer algún día, pero si quieren hacer un viaje distinto, original y que poca gente haya hecho, no lo duden, sobretodo el estado de Wyoming merece mucho la pena, lo más conocido es Yellowstone evidentemente pero el estado en si me resultó sorprendente, ver el estilo de vida, los pueblos, la gente y la comida, les aseguro que la ternera de allí no tiene nada que envidiar a la de Ávila, y se de lo que hablo.
Yellowstone fue un coitus interruptus por la nieve pero también lo guardo para visitarlo en un futuro, quizás no en verano, muy masificado, pero si en un mes de septiembre o junio. Lo mismo que las rocosas canadienses, disfrutarlas en pleno temporal invernal gustó y mucho y le dio encanto pero quizás se le saque más partido, sobretodo a los paisajes en otras épocas del año, también queda apuntado. De toda esta zona destaco también a la gente, muy amable, acogedora y siempre dispuestos a echarte una mano o simplemente darte conversación por curiosidad por saber de donde vienes. Como comenté en su momento, el dueño del motel de Gardiner, Montana, nos comentaba que éramos los primeros españoles en alojarnos allí, todo un orgullo. 



Lo pasamos muy bien en esta parte y tuvimos muy buenos momentos, haciendo la colada en Mitchell en un motel de cazadores donde mientras lavabas la ropa saludabas a gente que pasaba con sus escopetas en mano y el tendedero improvisado que hicimos en la habitación, la noche en Yellowstone en un motel ya cerrado y fuera de temporada donde nos dieron una habitación para dormir de pura casualidad, llegamos justo cuando la dueña se iba a su casa y nos advirtió que tuviéramos cuidado con los osos, esa noche solos, sin cobertura y sin internet y cayendo una nevada impresionante fuera fue mítica, como también la avispa asesina que nos persiguió en Badlands o conduciendo en plena ventisca por las montañas de Wyoming y parar a sacarnos fotos haciendo el payaso, hasta un coche se paró a preguntarnos si estábamos bien. 



La última parte del viaje tuvo un poco de todo, otro temporal de nieve por las rocosas, el señor sin camisa que apareció ahí de repente, un autobús de japoneses que nunca más vimos, imagino que con el deshielo los encontraran, Seattle y Vancouver dos ciudades que nos encantaron, la noche bizarra en Seattle, la parte friki con los goonies tuvo su encanto y aunque ya a estas alturas estábamos con bastante cansancio acumulado lo disfrutamos mucho y por último Vancouver, la ciudad que nos conquistó .



Tantas horas de coche, hotel y avión dan para muchas charlas, risas y anécdotas, obviamente no puedo reproducirlas todas aquí o estaría escribiendo varios días. Pasábamos las horas oyendo podcasts de Iker Jiménez, somos así de raritos, también música... comiendo donde y cuando podíamos, en más de una ocasión nos vimos comiendo almendras tostadas, chocolate al 90% y tortas de arroz y hasta zanahorias, al mediodía no queríamos perder el tiempo buscando donde comer, bien porque teníamos muchos kilómetros por delante o bien porque EEUU es un país dónde se come fatal y no queríamos descuidarnos con eso, aunque algún día tocó comida basura. Por supuesto cada noche no podía faltar nuestra cena y nuestra cerveza para terminar la jornada y luego a la habitación a ver alguna película, nos tragamos cada noche un ciclo de cine de terror de los 80 en AMC que fue total. 



Con el tema del idioma nos defendimos muy bien, los dos hablamos inglés y además en muchos sitios te hablaban español, bien porque te atendían latinos o porque lo habían aprendido como nos pasó con una camarera de Dakota.
Una cosa que nos llamó la atención es que en Seattle, por ejemplo, la recepcionista al ver que la habitación que habíamos reservado era de una cama (king size) nos preguntó si se trataba de un error y en realidad queríamos dos habitaciones o que al reservar habitación siempre nos decían, "dos camas verdad" y al decir "bueno si pero si es una nos da igual" ponían cara de sorpresa, en eso creo que si les llevamos ventaja.




Ahora si, llega a su fin el viaje y el blog, espero que les haya resultado ameno y espero poder seguir haciéndolo en futuras ocasiones, a mi me sirve como medio para expresarme y de paso guardarlo como un recuerdo imborrable. Esto empezó casi sin querer en nuestro primer viaje y ahora ya es parte de el, aunque por supuesto por mucho que yo cuente aquí, no es posible relatar con exactitud todas nuestras aventuras y experiencias, la mejor manera es que lo hagan ustedes por su cuenta, viajen y escriban su propio diario, yo con el paso del tiempo los releo y me trae muy buenos recuerdos, es como volver a viajar, eso queda almacenado en esa tarjeta de memoria que es el cerebro. Muchas gracias a todos y hasta la próxima.





PD: Estamos volando por el atlántico así que no puedo recomendarles ningún grupo de aqui, pero volamos a Londres asi que me quedo con este tema de David Bowie, Heroes

viernes, 28 de octubre de 2016

Días 20 y 21 Vancouver

Bueno, tras casi tres semanas, por fin hemos llegado a la meta. Ahora tenemos dos días y medio en Vancouver para descansar y conocer la ciudad. Obviamente hemos aprovechado para dormir más de la cuenta, falta nos hacía también, hemos caminado bastante por Vancouver aunque no hemos conocido todo pues es una ciudad muy extensa. Nos hemos limitado a los alrededores del hotel, no es mucho pero ya es un aperitivo para conocerla, quien sabe, más adelante.



Nuestro hotel está en la Coal Coast Harbour, cerca del puerto y centro financiero de Vancouver, rodeado por rascacielos, calles amplias y coches caros. Muy cerca está lo que aquí llaman el West End, zona de multitud de negocios y restaurantes de todo tipo, japonés, chino, griego, marroquí y todo lo que quieran, mucha gente, muchas culturas pero totalmemte integradas, realmente son candienses más allá de su origen. En el otro extremo está Grainville, una zona de muchas tiendas, ya no de marcas, teatros y cines. También con mucha vida. Tras dos dias llama mucho la atención la amabilidad de la gente, han sido extremadamente amables en todas partes, ya lo eran también en Montreal o en Jasper, dependientes, camareros o cualquiera de la calle, cualidad que valoran mucho también los que se han establecido aquí viniendo de fuera, en un mismo día pude hablar con un brasileño, una japonesa y una mejicana que lo primero que destacaban es la amabilidad de la gente por encima incluso del bienestar del país.



Llama la atención también lo tranquilo que es todo, no hay atascos, no hay acumulación de personas y si alguien me dice que la policia aquí patrulla en pelotas no podría rebatírselo porque en casi tres días no hemos visto ni un solo policía, ni en coche ni a pie, señal que debe ser un sitio muy seguro y muy tranquilo. El nivel de vida es bastante alto porque aunque el euro tiene un cambio muy beneficioso con el dólar canadiense, casi a 1'5 $ por euro, las cosas no son precisamente baratas aunque tampoco son precios desorbitados.
A parte de todo eso pues luego uno ve pequeños detalles que te hacen comprender que como sociedad están bastante más avanzados que nosotros, detalles pero dicen mucho, por ejemplo todos los autobuses llevan portabicicletas y muchos son eléctricos, los perros pueden entrar a tiendas y restaurantes, hay dispensadores de desinfectante para manos en todos los baños y en las entradas a centros comerciales (este pequeño gesto puede evitar la transmisión de muchas enfermedades), otro un poco tonto pero que me pareció ingenioso, un sistema de paraguas públicos, unos paraguas amarillos que los recoges al salir de una tienda y lo dejas al entrar a otra (aquí llueve mucho) y podría seguir; carriles bici bien delimitados, hidroaviones como aerotaxis a localidades cercanas, enchufes para coches eléctricos por todas partes, casi nadie fuma etc... no son cosas imprescindibles para la vida diaria pero ayudan a hacerla más cómoda. 



Como han visto nos ha gustado bastante Canadá en general y Vancouver en concreto, más allá del clima, es un sitio con una alta calidad de vida, la apuntamos a nuestra lista de países a emigrar, que tampoco es muy extensa, la componen dos países, Canadá, que entra directo al número 1 y Australia. Bueno esto llega a su fin, mañana volamos de vuelta a Gran Canaria, no salimos hasta las 20:45 así que tenemos casi un día más aquí aunque lo aprovecharemos para hacer bien nuestras maletas e intentar limpiar un poco el coche por dentro antes de que nos declaren en cuarentena. Durante el vuelo escribiré la última entrada de este blog que espero les haya gustado. Así que de momento hasta mañana.



PD: Terminamos nuestra selección musical con un canadiense famoso, Justin Bieber... Es broma, ni loco, buscando he encontrado esta canción entre dos canadienses, Avril Lavigne y Chad Kroeger, Let me go, no suena mal.

jueves, 27 de octubre de 2016

Día 19 Cannon Beach - Vancouver



Última etapa, último día de carretera, tras casi tres semanas esto llega a su fin, pero todavía nos quedan cosas por contar. Hoy damos nuestros últimos coletazos al tema goonies con la idea de ir a la casa y sacar "la foto". Hoy nos levantamos un poco más tarde, recogemos las cosas y antes de ponernos en marcha nos acercamos a la playa aprovechando que hace sol, por verla como es con sol.



Y ponemos rumbo a Astoria de nuevo, deshacemos lo andado ayer y llegamos de nuevo al pueblo. Entramos al barrio donde está la casa y aparcamos algo alejados para no llamar la atención, son las 11 de la mañana, es martes y no hay nadie por la calle y aunque somos discretos, vamos caminando sin nada encima salvo el bolso donde llevo mi cámara, pero al estar todo tan vacío la verdad que parecemos lo que somos, dos extraños por el barrio. Nos acercamos hasta donde podemos, es decir, hasta donde empieza el camino privado que lleva a la casa y donde están los carteles intimidatorios, desde aquí la perspectiva no es muy buena así que nos alejamos para tener una mejor y efectivamente así es. Sacamos nuestras fotos de rigor rápidamente para no llamar la atención y nos vamos. 



Comemos allí mismo en Astoria y ya nos ponemos en marcha para hacer el último tramo del viaje, rumbo a Vancouver. La mitad del viaje es deshacer todo lo de ayer y el resto será llegar hasta la frontera y pasarla por última vez antes de abandonar definitivamente los EEUU y entrar por última vez en Canadá. El paso no es muy complicado, normalmente en sentido EEUU-Canadá es más sencillo aunque no quita que te hagan las preguntas de rigor, de que se conocen, a donde van, cuando se van etc la verdad eso lo tenemos dominado, solo esperamos que no les de por registrar el coche porque como vean la parte de atrás van a tener que llamar a los del traje amarillo de BioHazard y ponernos en cuarentena, es posible que surjan nuevas cepas del ebola ahí atrás...



Desde la frontera apenas hay 50 km hasta Vancouver, es una ciudad bastante extensa, desde que entramos en ella hasta llegar al hotel hacemos bastantes kilómetros por calles rectas interminables, sorprende la escasa contaminación lumínica, las calles están casi en penumbra y aunque hay muchos rascacielos no desprenden esa cantidad de luz de otras ciudades norteamericanas. Llegamos a nuestro hotel, el Coal Coast Hotel, misión cumplida, 8651,3 km desde que salimos de Montreal el día 8 de Octubre, de costa a costa en 18 días, ha sido más duro que los dos anteriores pero nos ha merecido la pena, hemos conocido dos grandes países y ya podemos decir Misión Cumplida!!! 



Nos alojamos y salimos a cenar rápido para no apalancarnos. En principio lo poco que hemos visto parece todo muy ordenado, limpio y moderno. Se ve mucha gente oriental pero muy mezclada, parejas mixtas y muchas razas distintas, apenas es un poco lo que podemos ver pero parece una ciudad multicultural y con mucho que ofrecer, en estos días investigaremos algo más en eso. Cenamos en un japonés y ponemos fin al día y a la carretera, ahora dos días en Vancouver para recuperar antes de volver a España. Mientras seguimos viendo el ciclo de cine de terror del canal AMC que empezamos a verlo en Chicago, la lista de películas que hemos visto cada noche es de traca, todas las sagas de terror de los 70 y 80, sin anestesia y en v.o. Viernes 13, Pesadilla en Elm Street, El muñeco diabólico, Reanimator, La matanza de Texas, Cujo etc y sus respectivas sagas... ha sido divertido pero ya se me cierran los ojos. Hasta mañana!!!



PD: En Canadá de nuevo y mi repertorio se agota y me sigo negando a recomendar a Celine Dion... hay una canción que viene bien al día de hoy y es de una cantante de Vancouver, Nelly Furtado, All Good things come to an end o lo que es lo mismo, todo lo bueno se acaba...

miércoles, 26 de octubre de 2016

Día 18 Seattle - Cannon Beach


Voy con un par de días de retraso pero es que  os hemos dado un buen tute de kilómetros y llegamos muy cansados, ya no es lo mismo que hace 4 años cuando hicimos el primer viaje. 



Hoy es el día friki del viaje, vamos a ir hasta Astoria y Cannon Beach, en el estado de Oregon, para ver las distintas localizaciones del rodaje de Los Goonies, película de culto para cualquiera nacido a finales de los 70. Abandonamos Seattle con lluvia, que nos acompañará gran parte de la mañana. 
El viaje discurre por un paisaje de bosques muy frondosos, atravesamos la península olímpica cerca del Mt Rainier, un pico de 4400 msnm que obviamente está completamente nevado. 



Poco a poco nos acercamos a nuestro destino, Astoria, un pueblo pesquero de 8000 habitantes, típico pueblo marinero americano, con sus muelles de madera. Hay muchas tiendas y restaurantes pero no es eso lo que nos interesa. Queremos visitar la casa de los goonies, no es fácil, la dueña se hartó de tanto friki de visita y no lo pone fácil. De hecho lo que es el acceso a la casa está cerrado y con carteles amenazando con llamar a la policía así que esa parte está jodida, pero bueno algo intentáremos. El primer sitio donde vamos es a la antigua carcel del condado, también escenario de la película, donde está el Oregon Film Museum que en realidad es como un museo friki de los goonies, muy friki pero bueno mereció la pena. Tras esto, hacemos nuestra primera pasada en coche por donde está la casa, para tener una idea de por donde nos podemos poner para conseguir una foto, parece muy freak pero a Raúl le hace mucha ilusión. Una vez reconocido el terreno nos vamos a comer. Un restaurante de pescado, pero no es como España, es rollo inglés con esa mierda del fish and chips, que eso sea el plato típico de un país... en fin, tampoco hay mas en la carta. 
Después de comer vamos rápido al que será el último destino de hoy, Cannon Beach, a 40 km de aquí, donde está Haystack Rock, la playa donde también se rodaron escenas de la película, son las rocas que coinciden con los agujeros del mapa y el lugar de donde sale el barco de Willy el tuerto. Nos damos prisa pues vamos con el tiempo justo para verlo antes de que se ponga el sol. Tuvimos suerte y pudimos llegar justo a tiempo. El sitio es espectacular, hacía mucho viento y el sol empezaba a ponerse, así que la luz era perfecta para hacer fotos y además no había prácticamente gente así que estábamos casi solos. 




Estuvimos un buen rato allí, es una playa enorme, con sus casas en primera línea a las que se llegan por escaleras, el que viva aquí menudo lujazo, entre el viento y el oleaje le daban un toque salvaje al sitio, me recordó mucho a la playa donde están los doce apóstoles en Australia aunque quizás esta me gustó más. La idea original era volver a Astoria pero este sitio nos ha gustado mucho asi que hemos decidido quedarnos aquí a dormir. Buscamos un motel y tenemos suerte, el primero que miramos tenían habitaciones. Es el típico pueblo que debe vivir del verano porque aunque está lleno de negocios, solo dos están abiertos, en uno de ellos cenamos, un sitio donde podemos comer algo del mar en condiciones, almejas a la marinera, muy ricas. El típico bar con su barra llena de parroquianos y su mesa de billar, solo falta que nos reten a jugar... bueno ya va siendo hora de ir a la cama, mañana nos espera nuestro último día de carretera que no nuestro ultimo día de viaje. Volvemos a Canadá.






PD: Aunque estamos en Oregon, solo un puente nos separa del estado de Washington así que seguimos con grupos de allí que conozco más, otro clásico, Pearl Jam

lunes, 24 de octubre de 2016

Días 16 y 17 Seattle


Tras tantos días de coche y carretera se agradecen dos días quietos en el mismo sitio y si es en Seattle mucho mejor. El sábado dedicamos la mañana y parte de la tarde a comprar y de paso conocer el centro y hacer encargos. La noche decidimos ir a cenar y conocer un poco de la noche local. La zona por donde está el hotel es bastante céntrica así que nos podemos mover caminando, tras un paseo viendo las distintas opciones optamos por uno que se pareciera s lo que es un restaurante en España. 



Cenamos tranquilamente y vamos a la aventura, el primer sitio donde entramos es un local que más bien parece el escenario de bajo coste del bar de los vampiros de true blood, antes de entrar nos piden una identificación, yo le enseño mi carnet de conducir español como podría haberle enseñado la tarjeta del carrefour. Dentro hay gente muy rara, aunque hay buen ambiente, por ejemplo uno va en pijama con un polar y en zapatillas de andar por casa. Nos tomamos una cerveza mientras analizamos a la fauna local, dentro del local hay como un teatro pequeño donde están actuando, está insonorizado y no se oye la música. Justo antes de irnos se sienta al lado nuestro una señora de unos 60 años, vestida de gótica, preguntándonos si hablamos francés, le decimos que no y empieza s contarnos en un inglés bastante malo una historia, al poco  se acerca un chico que parece sacado de una película del París de la ocupación nazi, de la resistencia, con su bigote y su gorro, dice que habla español y francés y que puede traducirnos, ese es el momento en el que decidimos irnos de ahí, se estaba convirtiendo todo en demasiado surrealista, salimos y caminamos en busca de otro sitio donde tomar algo. En la calle se ve gente muy diversa, aquí ada uno viste como quiere, entre otras cosas vimos un tipo vestido normal con la máscara de Batman fumando su marihuana, todo demasiado bizarro la verdad. Lo cierto es que al menos en esta zona el ambiente es bueno, es tranquilo, pero demasiado raro para nosotros, o ellos o nosotros lo somos. Antes de llegar al hotel vemos un sitio abierto y decidimos tomar la última aquí, esto ya es más normal, aún sin serlo del todo, pero se asemeja más a lo que es un pub en España, además estaban poniendo Nirvana y escuchar Nirvana en Seattle pues mola. Con eso dimos por concluida la noche, entre lo raro y que tampoco estamos para muchos trotes, nos vamos a la cama.



El domingo lo vamos a dedicar a conocer un poco más la cuidad y alrededores. Por la mañana vamos a visitar el Lake View Cemetery, donde está enterrado Bruce Lee y Brandon Lee. Es el típico cementerio americano, mucho verde, muchos árboles y muy bien cuidado. Gracias a google encontramos la tumba muy rápido. Tienen dos lapidas grandes y están llenas de flores, comida y hasta dinero chino, cuando llegamos de hecho hay una familia china allí rezando. Foto y nos volvemos al coche. 



Ahora nos vamos a conocer los alrededores de Seattle, vamos a cruzar a la otra orilla, a Ballard y a ver sus playas. Durante el trayecto podemos conocer un poco más Seattle, es una ciudad con pocos edificios, quitando los típicos rascacielos en el centro como todas las ciudades norteamericanas, el resto de la ciudad tiene edificios muy bajitos y según te alejas se va convirtiendo en casitas mas o menos grandes y pequeñas urbanizaciones. Todo muy verde y muy bien cuidado. Vamos primero a Discovery Park, un parque / bosque que termina en el mar pero al que se puede acceder en coche pero no aparcar y los parkings están bastante lejos así que buscamos otro sitio y vamos a Golden Gardens Park, awui ya si podemos aparcar. Esto viene siendo como la playa de Seattle. Nuevamente mucho verde y una playa de arena gris, dura, como de un parque infantil. El día está nublado, nos damos un paseo por la arena hasta la otra punta de la playa. Se ve mucha gente, paseando a sus perros, haciendo deporte, con los niños etc. Imagino que con lo que se les viene ahora en invierno quieren aprovechar hasta el último momento de buen tiempo, deciros que estamos a 16ºC y en manga corta. Pasamos la tarde por ahí tranquilamente y nos retiramos al hotel, queremos descansar un poco antes de salir a cenar por ultima vez en Seattle.



Han sido dos días de descanso más que necesario y además nos hemos llevado la grata sorpresa de conocer una ciudad como Seattle. 
Sin duda pasa a mi lista de ciudades en las que podría vivir, junto s Sydney y San Francisco. Es una ciudad menos americana de lo que pueda parecer, es como más civilizada y más abierta, muy diversa en sus gentes. Tiene a su favor también que no tiene el caos, sobretodo de tráfico, de las grandes ciudades americanas como Nueva York por ejemplo. Por todos sitios nos sentimos seguros, vimos también una ciudad muy limpia supongo que es cosa de ser la ciudad de la lluvia.  Si tienen ocasión visítenla pero aprovechen para conocer algo más, está lo suficientemente lejos como para que le dediquen tiempo a algo más. Como dije ayer es un San Francisco más pijo. Se la ve una ciudad moderna, muchis edificios nuevos y el toque que le da el monorraíl a ciudad futurista de película de los 70.

Ya vamos llegando al final, mañana nos vamos de Seattle a conocer la costa norte de Oregon, Raúl tiene un encargo que hacer ahí... ya os contaré mañana.




PD: por cambiar de tercio y pese a estar todavía en Seattle vamos con otro grupo de aquí pero que no es grunge. Dandy Warhols, seguro que les suena la canción.

domingo, 23 de octubre de 2016

Día 15 Jasper - Seattle


Terminamos nuestro periplo por las rocosas canadienses y volvemos a EEUU para visitar Seattle y un poco de Oregon. Tenemos un día muy largo en carretera, el último tan largo, casi 1000km. 
Salimos temprano, hace sol aunque estamos bajo cero, los charcos de las lluvias de anoche están congelados, salimos y avanzamos hacia el norte, al poco de salir entramos en el estado de la Columbia Británica y hacemos nuestro último cambio horario, ya estamos con -8 respecto a Canarias. Primero tenemos que llegar hasta el Mt Robson, una montaña de 4000m de altura, no pasas por ahí exactamente sino por un sitio desde donde se ve. Hasta llegar ahí discurrimos por bosques y lagos en un paisaje que merece mucho la pena, creo que nunca en mi vida he visto tanto bosque y tan frondoso. Una vez pasado por ahí ya giramos al sur y ya ponemos rumbo a EEUU, seguimos recorriendo kilómetros y kilómetros de bosque por una Canadá muy rural, así hasta llegar a Kamloops donde poco a poco ya va cambiando la cosa, no tanto el paisaje, ya volvemos a la autopista y dejamos atrás las carreteras secundarias. Según avanzamos se vuelve a nublar y poco a poco vuelve la lluvia, cada vez más copiosa hasta hacerse casi imposible ver más allá del coche que va delante, lo cual no vendrá mal para limpiar nuestro coche y así llegamos a la frontera. Se puede pasar por varios sitios y el GPS nos manda a una carretera secundaria para evitar las colas. La pasamos sin problemas, nos atiende un señor gordo muy simpático, se parece a John Goodman en el Gran Lebowsky, nos hace el típico interrogatorio sin sentido, de que se conocen, a que se dedican, a que vienen etc y nos deja pasar.



Entramos en el estado de Washington, todavía nos quedan unos 300 km hasta Seattle, por aquí ya llueve menos y seguimos avanzando por unas carreteras muy bonitas , en medio de unos pueblos que parecen fantasmas hasta volver a la interestatal. Poco a poco va cayendo la noche y el tráfico se hace cada vez más denso, señal inequívoca de que nos acercamos a Seattle. Y sin mucho problemas llegamos a nuestro hotel, estamos al lado del famoso Space Needle, la torre famosa que se ve siempre en todas las series/películas. 



Nos alojamos en el Hyatt House, habitación doble grande y espaciosa y el monorrail pasa justo delante de nuestra ventana, es curioso aunque al menos no hace ruido.
Todavía es pronto así que salimos a dar una vuelta y a cenar. No llueve y la temperatura es agradable, unos 16ºC, llevábamos varios días sin pasar de los 10. Lo poco que vemos de Seattle la verdad nos gusta bastante, parece una ciudad tranquila y moderna, algo parecido a San Francisco pero más pija, se ve gente muy diversa, muchos americanos de origen asiático y sorprende ver tan poco tráfico. Por la zona hay muchos bares y restaurantes y con mucha gente, es viernes y se nota. Cenamos en un italiano y ponemos fin al día de hoy que ha sido largo, ya estamos en la otra costa, llevamos más de 7000 kilómetros y aún nos queda un poquito. Hasta mañana!!



PD: Por supuesto Seattle es grunge y es Nirvana así que hoy lo tenía fácil, ya me tocaba..

sábado, 22 de octubre de 2016

Día 14 Banff - Jasper


Día de montaña, vamos hasta Jasper a través de la Icefield Parkway, autopista de hielo, carretera que discurre por el fondo de un valle rodeado por las rocosas canadienses. El día amanece nublado y con unos 4ºC en Banff aunque no llueve. Cargamos el coche y nos vamos, al poco de coger la autopista empieza a llover y poco a poco la lluvia se transforma en aguanieve y ésta en nieve y la nieve cada vez más copiosa hasta que poco a poco todo se vuelve blanco a nuestro alrededor. Cogemos el desvío para Jasper a la altura de Lac Louise, entramos en la Icefield Parkway y la nevada es cada vez más intensa. Llegamos a la caseta de entrada al parque, nos dan el ok y para dentro. Poco a poco la nieve pasa de ocupar el arcén a empezar a invadir la calzada hasta que de repente la carretera es completamente blanca. Apenas avanzamos, no vamos a más de 50-60 km/h y cada vez nieva más, en ese momento me doy cuenta que no tenemos gasolina suficiente para llegar a Jasper... menos mal pues no hay servicios en todo el camino, 270 km, damos media vuelta y volvemos a Lac Louie Village para repostar, estando allí no para de nevar, el paisaje y el momento es espectacular y estamos a mediados de octubre.




Con el depósito lleno nos armamos de valor y volvemos a la carretera, eso si, esta vez le preguntaremos a la Ranger si es seguro ir hasta Jasper pues al acercarnos al puesto vemos que las condiciones de conducción han pasado de buenas a regulares (tienen como un semáforo que indica el estado de la carretera) y el siguiente paso es cerrar la carretera. Le preguntamos y nos dice que aunque no son las mejores condiciones es posible llegar s Jasper, que según nos acerquemos mejorarán las condiciones. Así que seguimos adelante, volvemos a donde nos habíamos quedado, la carretera sigue blanca, ya nieva menos, el paisaje es sobrecogedor, bosques interminables cubiertos de blanco y entre las nubes empiezan a divisarse picos montañosos con paredes casi verticales cubiertos de nieve. Avanzamos asi durante casi 100 km, no puedo parar de hacer fotos o grabar vídeos pues lo que vemos a nuestro alrededor es simplemente increíble. Avanzando llegamos al Lago Bow donde hay un grupo de japoneses haciéndose fotos, uno de ellos ha decidido despelotarse y ahí está en medio de la nieve haciendo el indio. Hacemos también una parada para descansar. 




Unos kilómetros más adelante hay una caravana en apuros, han patinado y se han enterrado en la nieve. Sin saberlo viviremos una de las mejores anécdotas en mucho tiempo, mientas el resto de coches adelantan nosotros decidimos parar y bajarnos a preguntar si necesitan ayuda, mientras frenamos pasamos al lado de un coche cuyo conductor es un viejo canoso, que se pasó con los rayos UVA y el botox, que va conduciendo sin camisa, con gafas de sol y mientras pasamos a su lado nos regala la mejor de sus sonrisas mientras no deja de mirarnos, es una sonrisa tipo Jocker, cargada de botox... cuando nos paramos a ayudar aparece de la nada con un chubasquero de loa finitos a medio abrochar (estamos a -2°C) y desnudo debajo, aparece ahí con sus gafas de sol y coge una pala y empieza a cavar... es algo surrealista, este tipo está muy por encima así que decidimos que no estamos al nivel y debemos irnos no sin antes acabar llorando de la risa. Decir también que la pareja que conducía la caravana previamente nos había dicho que  muchas gracias pero que podíamos seguir. Sea como fuere, poco después toda la nieve empieza a desaparecer y vuelve a verse asfalto hasta que de repente volvemos a una zona sin nieve que aunque sigue nevando, ésta ya no cuaja. Vemos otro Lago donde paramos a comer y descansar. Estamos a mitad de camino, el resto del camino discurre con normalidad hasta que volvemos a atravesar otra montaña, según subimos vuelve la nieve de nuevo a coparlo todo hasta llegar en la cima a un glaciar, salimos del coche a hacer las fotos se rigor, entre la nevada y el viento fuerte, aunque la temperatura es de 1°C la sensación térmica debe ser de -15°C, ventisca y nubes. Poco a poco volvemos a bajar y la nieve va desapareciendo y ya solo se ve en los picos. Nos vamos acercando a Jasper y el cansancio hace mella, más en estas condiciones, tenemos ganas de llegar asi que entre bosques infinitos y montañas nevadas nos acercamos a nuestro destino, Jasper. 



Aparcamos el coche en la calle, hasta las 5 tienes derecho a dejarlo dos horas, no hay parquímetros ni vemos que los otros coches tengan ningún papel con la hora o la típica rueda horaria... debe ser que se fían de la honradez de la gente, no estamos acostumbrados a eso... además como ya son las 4 podemos dejarlo hasta mañana. Jasper es un pueblo pequeño, con una zona comercial en el centro, tampoco muy grande donde además muchas tiendas si no están cerradas ya están liquidando lo de verano. El resto son hoteles/moteles y un poco a las afueras las casas de los Jasperianos, que casi todos son rubios/pelirrojos y de piel muy blanca, se les reconoce fácil porque son los únicos que a 4ºC van en pantalón corto y se reúnen a tomar algo en las terrazas. Nos alojamos en el Whistler Inn donde por 150$ (100€) nos dan una habitación casi tan grande como mi casa, supongo que por ser temporada baja estamos encontrando alojamientos tan baratos. Tras dejar las cosas aparcamos el coche en el parking del hotel y damos una vuelta por el pueblo para cenar y acostarnos, mañana vuelta a EEUU, a Seattle, la ciudad de la lluvia y del grunge y donde está enterrado Bruce Lee. Tenemos muchas ganas de conocerla. Hasta mañana!!



PD: Seguimos repasando mi lista de canadienses, aunque lo estáis deseando no voy a poner a Justin Bieber y me sigo resistiendo a poner a Celine Dion. Hoy vamos con Chad Kroeger y esta colaboración que hizo con Carlos Santana

viernes, 21 de octubre de 2016

Días 13 Gardiner - Banff

Vamos con un día de retraso respecto a donde estamos pero es que ayer  llegamos cansados y no tenía ganas de escribir.
Al grano, volvemos a Canadá, salimos desde Gardiner donde el dueño del motel nos confiesa que hemos sido el tema de conversación estrella entre él y los suyos pues nunca habían alojado a nadie de España en su motel, había revisado el registro y todo, esto mismo nos pasó hace dos años en Port Pirie, en Australia, técnicamente hemos sido pioneros en ambos viajes. Este caso es más curioso, el anterior es un pueblo perdido en medio de Australia, es más normal pero aquí aunque no sea un destino muy conocido, es punto de partida o final de todo aquel que visita Yellowstone y obviamente a Yellowstone si han venido otros españoles antes que nosotros, pero a ese motel en concreto no, podrían habernos dado un diploma o celebrarlo pegando tiros al aire, hubiera sido original... bueno tras esta anécdota, tenemos que atravesar todo el estado de Montana, casi 500km para llegar a la frontera y otros casi 500 hasta Banff. Es una burrada de kilómetros pero estamos mentalizados y además estamos de vacaciones así que no tenemos prisas. El inicio del viaje por Montana sigue rodeado de paisajes espectaculares, grandes bosques, montañas nevadas etc vamos haciendo kilómetros por rectas interminables en medio de la naturaleza. En viajes como este con tantos kilómetros pues siempre tienes momentos de oír música, podcasts, hablar, dormir etc y hoy tenemos tiempo para hacer todo eso. Llevamos ya varios días que solo tenemos cobertura en algunas ciudades así que no podemos oír la radio por internet como nos hubiera gustado, había Champions y eso entretiene. Hacía el mediodía llegamos a White Sulphur Springs, que traducido es manantial de azufre blanco, curioso nombre para un pueblo. Según el cartel de la entrada apenas llega a los 900 habitantes y tenemos que parar a echar gasolina y de paso vamos a aprovechar para comer. Comemos en el casi único bar que está abierto, dentro no hay mucha gente, una barra, una tv dando fútbol americano, un casino pequeño en una sala contigua, carteles de publicidad de revólveres y tienen un oso disecado, que viendo los habitantes que hay por aquí seguro que lo cazó a hostias. La carta es muy variada, hamburguesas, pero tenemos hambre así que "pa dentro".  Comemos tranquilos y afrontamos lo que queda de viaje. 



Poco a poco las montañas van desapareciendo y vuelven las llanuras hasta donde llega el horizonte, dejamos ya las carreteras secundarias y volvemos a la interestatal, rumbo norte. Vuelve a salir el sol y sube la temperatura hasta los 14ºC, llevábamos dos días sin pasar de los 4ºC, de aquí en adelante no va a variar en nada el paisaje, llanos amarillentos sin mas, alguna granja y poco más. 
Ya a media tarde llegamos a la frontera, esta vez la pasamos sin problemas, solo un par de preguntas (si llevamos alcohol, tabaco o armas) y listo, ya estamos de vuelta en Canadá, otra vez carteles en francés y nada mas entrar otro cartel para recordarnos que aquí se usa el sistema métrico y por tanto los límites de velocidad y las distancias están en kilómetros y no en millas. Lo cual nos vino bien porque tras tantos días en EEUU ya teníamos la mente hecha traducir millas a kilómetros y claro al ver el primer cartel de límite de velocidad 110, por un segundo creímos que eran millas por hora pero al convertirlo nos dimos cuenta que quizás 176 km/h es algo exagerado y nos acordamos.




Seguimos conduciendo ya en Canadá, por esta zona el paisaje no dice mucho, vamos en dirección a Calgary a donde llegamos ya con no he cerrada, aunque son las 19:30 así que decidimos hacer los 100 kilómetros que nos faltan hasta Banff, a los pies de las rocosas canadienses. El camino es por una ancha autopista todo el rato. Es de noche y por tanto no apreciamos el paisaje pero al día siguiente descubriremos que es espectacular. Al llegar a Banff lo primero que hacemos es buscar donde comer, son las 21:30 y estamos al límite de que cierren todo, de hecho en el primer sitio que lo intentamos nos dijeron que no, pero tuvimos suerte que en el segundo si pudimos cenar, cansados pero ya relajados, disfrutamos de nuestra cena, vino y risas. Después de esto todavía nos quedaba encontrar alojamiento, caminamos un rato por las frías y desiertas calles de Banff, un sitio muy turístico por cierto, lleno de tiendas y restaurantes, en un primer sitio nos dijeron que no, cosa que me sonó a que no les salió de ahí alojarnos porque me parece imposible que un miércoles de octubre esté todo lleno, pero no queda otra y seguimos buscando. Finalmente el siguiente hotel si nos dejó alojarnos, una habitación doble por 80$ canadienses, unos 55€. Perfecto, ha sido un día largo, nos acercamos a nuestro objetivo, ahora a descansar, mañana haremos la carretera que une Banff y Jasper, atravesando las rocosas por un valle rodeado de montañas, ya os contaré. Hasta mañana!!!




PD: De nuevo en Canadá, ya os he puesto a Alanis y a Brian Adams y  ahora le toca el turno a Neil Young, otro clásico.

jueves, 20 de octubre de 2016

Día 12 Pahaska Tepee - Gardiner

Tras la aventura de anoche amanece en Yellowstone y nos recibe el dia con un paisaje completamente nevado, si nos dicen que estamos en pleno mes de enero nos lo creemos. Nos preparamos y salimos, no sin antes disfrutar del paisaje que tenemos delante. Nos vamos al Parque, la entrada está a apenas 5km y según nos acercamos hay más y más nieve y como nos tememos el acceso al parque está cerrado. Nos dice la Ranger que nocree que abran hoy porque el parte meteorológico da más nieve para hoy pero que si el tiempo mejora abren. No podemos quedarnos quietos así que buscamos rutas alternativas, nuestra primera opción es bajar hasta la entrada sur, estamos en la oeste, la tonteria son 500km, de momento parece la opción más segura. Volvemos a Cody, eso es obligatorio porque no hay más carretera. Una vez en Cody, paramos a comer algo y aprovechando que tenemos cobertura de nuevo miramos en internet y vemos que la entrada noreste, que está solo a 130km está abierta así que cambio de planes, rumbo al norte.



Bordeamos el parque y vamos por carreteras secundarias, que aquí son rectas, bien asfaltadas y limite de velocidad de 115 km/h. Atravesamos paisajes montañosos, nos vuelve a nevar, entramos al estado de Montana y por fin llegamps a la entrada noreste. En la entrada del parque el ranger nos avisa que ya todas las carreteras están abiertas, aún así nada más entrar nos cae una nevada importante aunque no dura mucho. Nos adentramos en el parque y discurrimos por un valle bordeando el río Yellowstone sin dejar de mirar por si vemos osos, cad vez que vemos un coche parado estamos atentos, aún así sabemos que es difícil primero porque estamos en el límite de que empiecen a hibernar y segundo porque no es tan facil verlos aquí, requiere paciencia y no tenemos tiempo como para estar media hora quietos a ver si los vemos. Por si fuera poco nos gozamos un atasco provocado por un grupo de bisontes que bloquearon la carretera asi que entre eso, el rodeo y los cortes de carreteras no vamos a poder ver el Old Faithful, el geyser más famoso del parque, ni el gran cañón así que priorizamos y vamos a ver una fuente de aguas termales, Mammooth Hotsprimgs, que han formado unas terrazas de calcio, dando el aspecto de una cascada petrificada, todo ello adornado con un bonito olor a huevo podrido por el alto comtenido em azufre. No ha sido lo esperado por las condiciones meteorológicas pero lo hemos disfrutado igual, solo los paisajes que hay aquí ya merecen la pena y la verdad que la nieve les da un toque más especial. Terminamos nuestra ruta por el parque y volvemos al estado de Montana, a Gardiner, pueblo que está en la misma entrada al parque.



Nos alojamos en el primer motel que vemos y aprovechamos para dar una vuelta para cenar y acostarnos pronto. Cenamos un buen ribeye (chuletón) que la verdad está bastante bueno. Los especímenes que hay por aquí son dignos de estudio, vaya pintas, estoy seguro que los únicos que no llevamos armas somos nosotros. Terminamos, el paso de los días y los kilómetros de carretera empiezan a pasar factura. 



Han sido varios días por una América bastante desconocida, Dakota, Wyoming y Montana y la verdad que ha resultado sorprendentemente positivo, es una zona muy rural, aunque se ve que tienen un nivel de vida muy alto, ganan bien de dinero pero llevan vidas sencillas. Viven prácticamente de la ganadería y la agricultura y tienen monumentos naturales espectaculares. De los tres me quedo con Wyoming, si les gusta la naturaleza y alguna vez les cuadra pasar por aquí no lo duden. En cuanto a la gente, en todas partes nos han tratado muy bien, como ejemplo la chica que nos abrió una habitación de un motel cerrado para dejarnos pasar la noche y encima nos cobró el mismo precio que pagábamos en cualquier motel, 80$, podría habernos cobrado 200$ tranquilamente que nos la hubiéramos tragado. Camareros y locales siempre se interesaban por nosotros, es más, el hecho de ser españoles les resulta a bastante exótico, como si viniéramos de otro planeta aunque al menos todos los que nos cruzamos sabían donde está, cosa que por el sur del país en 2012 no era tan habitual. Otra cosa sorprendente ha sido la comida, aunque en cada esquina hay cualquier cadena de comida basura, nos ha resultado sencillo poder comer biien y por supuesto la ternera, que aquí es espectacular, será de las pocas cosas sanas que se pueda comer en EEUU, será por llanuras para pastar, yo que conozco las dos tendría dudas si es mejor esta o la de Ávila, pero porque elegir, me quedo con las dos. Se trata también de una América bastante conservadora, aquí dudo que Hillary saque algún voto, solo he visto carteles de Trump por todas partes y en los jardines de las casas, además la población negra e hispana es inexistente y el llevar armas aquí es una religión. 




Mañana volvemos a Canadá, 900 km para llegar hasta Calgary atravesando el estado de Montana. Para al día siguiente visitar las Rocosas Canadienses. El día de mañana no dará para mucho, carretera y más carretera por inmensas llanuras pero aquí estaremos. Hasta mañana!!



PD: Me rindo, no conozco a nadie de Montana, ni siquiera se si Hanna Montana es de aquí que aunque lo fuera jamás en esta vida recomendaría algo suyo ni de su alter ego Miley Cirus. Así que hoy no tiene nada que ver lo que recomiendo. La otra noche vimos The Martian de Matt Damon y sonó Starman de David Bowie, así que como toda esta gente de aquí realmente parecen de otro planeta me parece apropiado y además es un temazo.

martes, 18 de octubre de 2016

Día 11 Hulett - Pahaska Tepee (PN Yellowstone)

Día de tránsito hasta Yellowstone, 500 km por Wyoming, por carreteras secundarias. Amanece frío en Hullet, apenas 10ºC, preparamos las cosas y nos ponemos en marcha, hoy no toca madrugar y vamos tranquilos, los paisajes son muy bonitos, esta zona en concreto está llena de pequeñas mesetas sin mucha vegetación, muchas vacas, nubes grises y al fondo ya vemos las primeras montañas con sus cumbres nevadas a las que poco a poco nos acercamos, según nuestro altímetro estamos a 1500msnm. Paramos en Gillete a repostar y comer algo antes de adentrarnos en las montañas, al poco de salir ya la carretera empieza a subir, y empieza a llover, poco a poco la temperatura va bajando y la lluvia se va convirtiendo en nieve hasta que de repente todo alrededor se vuelve blanco, estamos ya a 0ºC y cada vez nieva más. Aún así la carretera está en buen estado, vemos las primeras quitanieves pasar y como somos canarios y no lo podemos evitar nos bajamos a hacer fotos y un poco el pato.



Después de este momento seguimos adelante, aunque brevemente salió el sol, al poco la carretera vuelve a subir, llegamos hasta los 2800 msnm y vada vez nieva más además el viento sopla muy fuerte, tanto que levanta la nieve de alrededor y por momentos tenemos que casi ir parados porque no se ve nada. Afortunadamente ya empezamos a bajar, mejora la visibilidad, la nieve va siendo menos espesa y poco a poco vuelve a convertirse en lluvia y esta poco a poco va desapareciendo y vuelve el sol. El paisaje es increíble, vamos por un valle rodeado de paredes verticales con un pequeño río al lado de la carretera. Al poco volvemos a salir a otra llanura hasta llegar a Cody, el pueblo de Buffalo Bill, aquí pararemos para hacer una compra antes de adentrarnos en Yellowstone. 



Volvemos a las montañas, valles y ríos, pasamos al lado de la presa que también lleva el nombre de Buffalo Bill, el sol va cayendo y nos vamos adentrando en el valle de Yellowstone, vuelven las nubes y vemos las cotas nevadas cada vez más cerca, los paisajes son simplemente increíbles, el río shoshoni discurre a nuestro lado, en cada curva se forman pequeñas playas de piedras, las típicas donde verías a un oso ir a pescar. En una de esas paramos en la carretera a sacar fotos, desde el coche claro, ya previamente hemos visto carteles de cuidado con los osos. Tampoco nos entretenemos mucho porque no queremos que se nos haga de noche. Por fin llegamos a nuestro destino, Pahaska Tepee, un motel cuyas habitaciones son cabañas en medio del bosque, pueden adivinar quién construyó y regentó este motel? si, Buffalo Bil, el mismo, como ven es alguien importante por aquí. Al llegar esta oscureciendo y empieza a nevar, vemos todo apagado y nos tememos lo peor, tener que desandar los 75 km que nos separan de Cody. Cuando ya dábamos todo por perdido vimos salir de lo que es la recepción, que estaba totalmente cerrada a una mujer así que le preguntamos si había posibilidad de disponer de una habitación, tras pensárselo unos segundos nos dijo que debía hacer una llamada primero. La verdad que sería una putada, no tanto por tener que volver sino porque el lugar es idílico, una cabaña, em medio del bosque mientras empieza a caer y a cuajar la nieve. Tras unos segundos nos confirma que si, que nos deja una pero que en realidad el motel está ya fuera de temporada, de hecho en la recepción tiene todo ya empaquetado, nos advierte que no hay ni internet ni tv, a parte de no haber cobertura y que debemos encender la calefacción que lleva tiempo apagada, también nos advierte que que no dejemos fuera basura ni comida, hay osos y han visto uno cerca, que bien....
Llegamos a nuestra cabaña y sacamos unas fotos antes de que sea noche cerrada, eso si, con mil ojos.



Ya en la habitación, improvisamos una cena con lo que habíamos comprado esa misma tarde, antes de acostarnos miramos por la ventana y donde antes había cesped vemos un espeso manto blanco y más nieve caer, parece que estuvieramos en pleno invierno y solo estamos a mediados de octubre, la estampa es preciosa aunque por otro lado también nos recuerda a la película el resplandor, lo que no nos tranquiliza precisamente. En fin, in día del que no esperábamos mucho se está convirtiendo en uno de los más emocionantes, esas cosas pasan en estos viajes.



Mañana dedicaremos el día a visitar el PN de Yellowstone, esperemos que el tiempo no nos lo impida, las carreteras no me preocupan tanto porque las quitanieves funcionan muy bien por aqui, ya os contaré, cuando vuelva a tener internet..




PD: Seguimos en Wyoming y como ayer no conozco a nadie de por aqui,asi que os dejo un tema de alguien que oimos ayer en un canal local, se llama Chris LeDoux, Cowboy's Hat, no suena mal.

Día 10 Mitchell - Hulett

Ecuador del viaje y hoy tenemos un día muy interesante, 600 km para visitar el PN Badlands, Mt Rushmore y posteriormente adentrarnos en Wyoming para ver la Devil's Tower. Tras la paliza de ayer hoy nos levantamos un poco más tarde, nos preparamos y nos ponemos en marcha, los primeros 300 kilómetros transcurren entre llanuras interminables y poco a poco sorprendentemente la temperatura sube hasta los 31ºC. Y por fin llegamos a nuestro primer destino, el Parque Nacional Badlands, una amalgama de montañas como de arcilla en medio de tanta llanura. Aquí ya tenemos otro huso horario, una hora menos, -7 respecto a Canarias. En este escenario se rodaron las escenas del asteroide de la película Armaggedon y las batallas de Starship troopers. Viendo el paisaje ae entiende perfectamente que eligieran este lugar, ciertamente podría pasar por un escenario de otro planeta.



Recorremos la carretera panorámica que recorre el parque, son unos 45km y tiene varios sitios donde parar para ver el paisaje además de multitud de caminatas que recorren el parque, nosotros no tenemos intención de eso pues no tenemos tiempo a parte que el cartel de cuidado con las serpientes de cascabel tampoco ayuda. En una de nuestras paradas pudimos comprobar que aquí la fauna es peligrosa, sufrimos el ataque de una avispa gigante, yo creo que tenía licencia de vuelo y todo, nos tocó correr para salvar nuestras cabezas, afortunadamente quedó en una anécdota.
Terminamos nuestra ruta por Badlands y ponemos rumbo al Mt Rushmore, la montaña con las cabezas de los presidentes. Poco a poco en el horizonte se ven las primeras montañas en días, las blackhill mountains, dejamos atrás la llanura y empezamos a subir, cambiamos los maizales por bosques, la temperatura vuelve a bajar y pasamos de los 31ºC a 15ºC, terminaríamos el día con 9º. Llegamos a la hora de comer y afortunadamente estaba casi vacío el monumento así que disfrutamos de nuestro almuerzo, comiendo un snack tranquilamente sentados delante de la montaña. He de reconocer que de entrada te decepciona un poco, lo esperas más grande, pero es cierto que al verlo a cierta distancia hace que sea menos impresionantes, luego ya cuando llevas un rato allí y calculas el tamaño comparando con los árboles de alrededor te das cuenta que si, que es muy grande. Disfrutamos de nuestro almuerzo y sacamos las fotos de rigor y tras descansar un poco seguimos en ruta. Nos vamos a acercar a ver el monumento a Caballo Loco, resulta que la montaña de los presidentes la hicieron en un lugar sagrado para los indios, poco les importó evidentemente pero para compensar les ofrecieron hacer algo similar con el gran jefe indio, Caballo loco, obviamente éste último está más escondido e inacabado, lo que se supone que debería ser una imagen de caballo loco a caballo señalando al frente, a día de hoy es un esbozo de su cara, y estará así mucho tiempo pues carece de fondos y el gobierno no pone un duro. 



Así que media vuelta y rumbo a la torre del diablo, saliente de piedra donde se rodaron las escenas más famosas de encuentros en la tercera fase. La monataña tiene una leyenda curiosa que contaré luego. De camino sigue bajando la temperatura y empiezan a aparecer las primeras nubes, entre bosques, vacas y ciervos nos adentramos en el estado de Wyoming, el estado del far west, vamos por carreteras secundarias, ya dejamos atrás la interestatal lo que hace más interesante aún el viaje. Muchos pueblos minúsculos que conservan cierto estilo como en las películas del oeste. Llegamos a la torre con los últimos rayos de sol, lo que nos da la opción de hacer fotos muy interesantes. Caminamos un poco por la base de la montaña, hay un camino que la rodea pero ya empieza a anochecer así que decidimos irnos a buscar un sitio dónde dormir y llegamos a Hullet, a apenas 20 km, pueblo con 382 habitantes censados, según el cartel de la entrada. Si no es por el asfalto de la carretera parecería que estamos en una película del oeste, los bares, el banco todo está hevho como en la época, no se si es así por costumbre o por cuestiones de turismo. Decidimos alojarnos en elHullet  motel, nos pareció el más auténtico. Tuvimos suerte porque la recepcionista se iba en 20 minutos, es domingo y son casi las 8 así que nos recomienda que vayamos rápido a cenar porque si no cierra todo. Si en anteriores ciudades os he dicho que nunca había nadie en la calle aquí casi no hay ni calles, entramos en un saloon donde pudimos comer una hamburguesa deliciosa con unas buenas cervezas, estábamos solos y pudimos hablar y reirnos a nuestro antojo. La camarera casi acierta, ya que como siempre vino a preguntarnos de donde éramos y nos preguntó si éramos de Francia, para lo que se despacha por aquí afinó bastante. Con el estómago lleno y el día completado llega el momento de descansar. Mañana nos acercamos a Yellowstone donde hoy nos advierten que es probable que pillemos nieve, ya veremos. Hasta mañana!!


Respecto a la Torre del Diablo, si os interesa la astronomía, la leyenda dice, de acuerdo con las tribus americanas nativas de los kiowa y los sioux lakhota, que unas chicas salieron a jugar y fueron vistas por varios osos gigantes, que comenzaron a perseguirlas. En un esfuerzo por escapar de los osos, las chicas se subieron encima de una roca, se pusieron de rodillas, y oraron al Gran Espíritu para que las salvase. Al escuchar sus oraciones, el Gran Espíritu hizo subir la roca de la tierra hacia el cielo para que los osos no pudieran alcanzar a las chicas. Los osos, en su intento de escalar la roca, que se había vuelto demasiado empinada para subir, dejaron profundas marcas de garras en los laterales. Cuando las niñas llegaron al cielo, se convirtieron en la constelación de las Pléyades. No es que yo sea muy listo es que lo leí aquí y lo confirmé en internet. 



PD: Lo reconozco, me ha sido imposible encontrar a nadie de Wyoming, pero de tener que ver películas de dibujos animados con mi hija, hay una, Aviones, que se desarrolla ficticiamente por esta zona así que os dejo algo de country que es lo que toca por aqui. El tema es de Brad Paisley por cierto.

domingo, 16 de octubre de 2016

Día 9 Chicago-Mitchell (Dakota)


Día largo de carretera, 1000km por delante  hasta llegar a Mitchell, la razón de hacer tantos kilómetros y llegar a ese sitio en concreto no es aleatoria, ahora vamos a hacer una transición entre la parte más urbana y la parte más rural pero entre una y otra hay una extensión enorme de terreno donde no hay literalmente nada, preferimos pegarnos esta paliza hoy a hacerlo en dos días, además nos permite luego disfrutar de la otra parte del viaje más relajados.
Amanece con una ligera niebla en Chicago aunque la temperatura es agradable, hoy nos ha tocado madrugar y ya a las 8:30 estamos en carretera. Salir de Chicago no resulta muy traumático por el tráfico, es bastante ligero, pero si por la lluvia y la bruma que nos ralentiza un poco. Vamos a turnarnos para conducir, 250km cada uno en cuatro tandas asi se hace menos pesado. Poco a poco dejamos atrás la cuidad y el tráfico y poco a poco nos adentramos en el bosque y cada vez va habiendo menos coches y menos camiones, el otoño nos deja unas estampas muy bonitas con esos colores entre amarillo, naranja y rojo. 



Salimos de Illinois y atravesamos Wisconsin, dónde cruzaríamos el río Mississippi y Minnesotta. Tras los primeros 500km ya tenemos que parar a echar gasolina y comer, paramos en un pueblo perdido, St Charles, llenos de casitas todas adornadas de Halloween y donde las calles están llenas de hojas, como siempre ocurre aquí en EEUU hablamos de calles desiertas, nunca se ve gente por la calle. 
Poco a poco el paisaje va cambiando, el bosque va dejando paso a llanuras interminables llena de maizales, todo es de color amarillo allá donde mires, de hecho a esta zona le llaman el granero de América. Entre maizales y granjas como la de los padres de Superman poco a poco la tarde va cayendo y nos acercamos a nuestro destino, donde por fin tras 10 horas de viaje llegamos con los últimos rayos de sol.



Nos alojamos en Mitchell, una ciudad de Dakota del Sur en la que se autodenominan capital mundial del maíz, de hecho tienen un palacio del maíz. Nos quedamos en un motel de la cadena super 8 y hoy toca lavar la ropa. Al alojarnos la recepcionista nos pregunta si queremos que nos diga algún sitio para cenar, le decimos que si y directamente nos dice que hay un restaurante mejicano aqui cerca, vamos que nos considera mejicanos, evidentemente en un sitio como este me niego, aquí tiene que haber buena carne, más adelante investigaremos otro y merecerá la pena. También nos pregunta si somos cazadores, por aquí es zona de caza y de hecho vemos mucha gente con sus escopetas. O sea dos chicos, hispanos, con coche de matrícula de Canadá, que pedimos habitación de no fumadores, que preguntamos por la lavanderia y que no venimos a cazar... a saber que pensará de nosotros. Hacemos nuestra colada y montamos nuestro propio tendedero en la habitación con una cuerda que habíamos comprado días atrás, no se nos puede negar ingenio, la cosa es que no nos fíanos de las secadoras, aquí es todo a lo bestia y puede que la ropa alcance los 5000º y salga del tamaño de la barbie.
Ahora si buscamos un sitio para cenar, nada que internet no arregle, vamos a Chef Louie's steakhouse, nos apetece comer carne y de la buena. El sitio está llenísimo, es sábado por la noche, el encargado muy amable se deja los cuernos para conseguirnos una mesa. Llama la atención una cosa, en el restaurante todos los clientes son hombres, ni una sola mujer y hablo de que habría como 50 personas en el comedor. Las únicas mujeres eran las camareras. Otro detalle es que desde que salimos de Chicago ya no hemos visto a ni un solo negro, aquí lo deben tener jodido, América muy profunda, eso si, son gente amable, al menos con nosotros. También aquí la vestimenta es la típica de cualquier vaquero, nada de etiqueta. La verdad que parecíamos una atracción de feria, todo el mundo mirándonos... pero en plan bien, son buena gente pero son curiosos, la camarera cuando vio que hablábamos español, se puso muy contenta y nos atendió en español, porque resulta que en el instituto suyo dan español como segundo idioma... en Dakota!!! España incluso aquí no está mal vista, luego la oímos hablar con los demás compañeros diciéndoles "son de España ", cosas de ser forastero. Todo este rollo y se me olvidaba decir que nos comimos un chuleton de medio kilo cada uno, exquisito, y encima regado con un buen vino californiano, un gran colofón a un día duro. Toca ir a dormir, mañana 600km pero ya con mas cosas para ver, iremos al parque nacional badlands, donde se rodó Armaggedon, luego a Mt Rushmore, la montaña de las cabezas de los presidentes y a Devils Tower, la montaña de encuentros en la 3ª fase. Ahora a descansar. Hasta mañana!!!




PD: no es fácil encontrar alguien de Dakota del Sur pero casualmente conozco, esta versión de Viva Las Vegas de Shawn Colvin que se uso en la banda sonora de El Gran Lebowsky