domingo, 16 de octubre de 2016

Día 9 Chicago-Mitchell (Dakota)


Día largo de carretera, 1000km por delante  hasta llegar a Mitchell, la razón de hacer tantos kilómetros y llegar a ese sitio en concreto no es aleatoria, ahora vamos a hacer una transición entre la parte más urbana y la parte más rural pero entre una y otra hay una extensión enorme de terreno donde no hay literalmente nada, preferimos pegarnos esta paliza hoy a hacerlo en dos días, además nos permite luego disfrutar de la otra parte del viaje más relajados.
Amanece con una ligera niebla en Chicago aunque la temperatura es agradable, hoy nos ha tocado madrugar y ya a las 8:30 estamos en carretera. Salir de Chicago no resulta muy traumático por el tráfico, es bastante ligero, pero si por la lluvia y la bruma que nos ralentiza un poco. Vamos a turnarnos para conducir, 250km cada uno en cuatro tandas asi se hace menos pesado. Poco a poco dejamos atrás la cuidad y el tráfico y poco a poco nos adentramos en el bosque y cada vez va habiendo menos coches y menos camiones, el otoño nos deja unas estampas muy bonitas con esos colores entre amarillo, naranja y rojo. 



Salimos de Illinois y atravesamos Wisconsin, dónde cruzaríamos el río Mississippi y Minnesotta. Tras los primeros 500km ya tenemos que parar a echar gasolina y comer, paramos en un pueblo perdido, St Charles, llenos de casitas todas adornadas de Halloween y donde las calles están llenas de hojas, como siempre ocurre aquí en EEUU hablamos de calles desiertas, nunca se ve gente por la calle. 
Poco a poco el paisaje va cambiando, el bosque va dejando paso a llanuras interminables llena de maizales, todo es de color amarillo allá donde mires, de hecho a esta zona le llaman el granero de América. Entre maizales y granjas como la de los padres de Superman poco a poco la tarde va cayendo y nos acercamos a nuestro destino, donde por fin tras 10 horas de viaje llegamos con los últimos rayos de sol.



Nos alojamos en Mitchell, una ciudad de Dakota del Sur en la que se autodenominan capital mundial del maíz, de hecho tienen un palacio del maíz. Nos quedamos en un motel de la cadena super 8 y hoy toca lavar la ropa. Al alojarnos la recepcionista nos pregunta si queremos que nos diga algún sitio para cenar, le decimos que si y directamente nos dice que hay un restaurante mejicano aqui cerca, vamos que nos considera mejicanos, evidentemente en un sitio como este me niego, aquí tiene que haber buena carne, más adelante investigaremos otro y merecerá la pena. También nos pregunta si somos cazadores, por aquí es zona de caza y de hecho vemos mucha gente con sus escopetas. O sea dos chicos, hispanos, con coche de matrícula de Canadá, que pedimos habitación de no fumadores, que preguntamos por la lavanderia y que no venimos a cazar... a saber que pensará de nosotros. Hacemos nuestra colada y montamos nuestro propio tendedero en la habitación con una cuerda que habíamos comprado días atrás, no se nos puede negar ingenio, la cosa es que no nos fíanos de las secadoras, aquí es todo a lo bestia y puede que la ropa alcance los 5000º y salga del tamaño de la barbie.
Ahora si buscamos un sitio para cenar, nada que internet no arregle, vamos a Chef Louie's steakhouse, nos apetece comer carne y de la buena. El sitio está llenísimo, es sábado por la noche, el encargado muy amable se deja los cuernos para conseguirnos una mesa. Llama la atención una cosa, en el restaurante todos los clientes son hombres, ni una sola mujer y hablo de que habría como 50 personas en el comedor. Las únicas mujeres eran las camareras. Otro detalle es que desde que salimos de Chicago ya no hemos visto a ni un solo negro, aquí lo deben tener jodido, América muy profunda, eso si, son gente amable, al menos con nosotros. También aquí la vestimenta es la típica de cualquier vaquero, nada de etiqueta. La verdad que parecíamos una atracción de feria, todo el mundo mirándonos... pero en plan bien, son buena gente pero son curiosos, la camarera cuando vio que hablábamos español, se puso muy contenta y nos atendió en español, porque resulta que en el instituto suyo dan español como segundo idioma... en Dakota!!! España incluso aquí no está mal vista, luego la oímos hablar con los demás compañeros diciéndoles "son de España ", cosas de ser forastero. Todo este rollo y se me olvidaba decir que nos comimos un chuleton de medio kilo cada uno, exquisito, y encima regado con un buen vino californiano, un gran colofón a un día duro. Toca ir a dormir, mañana 600km pero ya con mas cosas para ver, iremos al parque nacional badlands, donde se rodó Armaggedon, luego a Mt Rushmore, la montaña de las cabezas de los presidentes y a Devils Tower, la montaña de encuentros en la 3ª fase. Ahora a descansar. Hasta mañana!!!




PD: no es fácil encontrar alguien de Dakota del Sur pero casualmente conozco, esta versión de Viva Las Vegas de Shawn Colvin que se uso en la banda sonora de El Gran Lebowsky

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