Y por fin llegó el día, hoy volamos a Canadá, tenemos una buena combinación de vuelos, vamos a hacer Gran Canaria-Londres directo, 4 horas, 3 horas de escala sin cambiar de terminal y luego Londres-Montreal, 6 horas y media. Si todo va bien estaremos llegando a Montreal a las 20:05 hora local, 5 horas más en Canarias.
Comenzamos el día temprano, a las 8:45 salimos de casa hacía el aeropuerto, ya tenemos las tarjetas de embarque así que vamos directos a la entrega de equipajes, aquí ya tuvimos nuestro primer percance, que no sería el último... cuando facturamos las maletas la azafata del mostrador nos da tarjetas de embarque en papel, cosa que no entiendo si se trata de un mostrador de entrega de equipajes, en fin, que resulta que el asiento que nos da en la tarjeta de papel no coincide con el que tenemos en la tarjeta electrónica, habíamos reservado salida de emergencia, previo pago, y nos han dado un asiento estándar, nos parece increíble pero bueno nos dimos cuenta a tiempo y pudimos solucionarlo. Vamos con tiempo de sobra así que nos dirigimos al control de seguridad, todo en orden hasta que vemos que la encargada del monitor está bastante loca, hablando sola, diciendo cosas mientras se ríe y habla de a ver si me van a pasar una bomba, si, ha dicho la palabra bomba en un control de seguridad de un aeropuerto, en EEUU ya habría sido abatida en el mejor de los casos, queda como anécdota porque pasamos sin problemas.
Vuelo a Londres, vuelo cómodo, fueron finalmente tres horas y media, a ratos durmiendo a ratos oyendo música y hablar hablamos poco, preferíamos descansar en este vuelo para ir acoplándonos a la diferencia horaria con Canadá.
Al llegar a Londres nos espera la segunda sorpresa del día, pese a ser una escala debemos pasar el control de pasaportes y aquí hay un problema con los visados de Canadá, nos tuvieron ahí de pie esperando prácticamente una hora mientras el funcionario se volvía loco haciendo llamadas y tecleando cosas, al principio estábamos un poco tensos pues no sabíamos que pasaba, hasta que ya nos explicó que tras hablar directamente con alguien en Canadá y cotejar nuestros visados (eran electrónicos pero yo siempre llevo una copia en papel) y nuestros números de pasaporte, el problema no era con los visados sino con el sistema informático, que al parecer donde van los datos del visado que les proporciona la compañía aérea, Iberia, a la cual previamente se los he dado yo al hacer la reserva, aparecen vacíos, eso nos alivió bastante aunque ya empezábamos a estar un poco hasta las narices. Hay que decir que en todo momento el pobre hombre fue bastante educado y mantuvo la calma, nos preguntó como siete veces si es la primera vez que íbamos a Canadá y si por ser de las Islas Canarias teníamos otro pasaporte distinto al español, alucino. En todo ese tiempo vimos hacerse y vaciarse la cola de gente como tres veces, viendo como en los mostradores de alrededor la gente pasaba sin problemas, un poco desesperante la verdad pero bueno finalmente y tras pedirnos perdón unas diecisiete veces pudimos pasar al control de seguridad. Esto si afortunadamente fue bastante rápido gracias a que usan el escáner corporal, de lo más cómodo la verdad. Así que ya por fin, a las cuatro y media de la tarde pudimos buscar algo para comer que veníamos con el estómago vacío. Nos hicimos con unos bocadillos y esperamos tranquilamente en la puerta de embarque, con todo este jaleo apenas nos dio tiempo para comer cuando ya nos estaban llamando para el embarque. Al embarcar nuevamente nos preguntan si es la primera vez que vamos a Canadá y nos tienen que dar tarjetas de embarque nuevas, me huele que la azafata de iberia del aeropuerto de Gran Canaria debió hacer algo mal, ya que nos diera asientos que no son y que luego los datos del visado estuvieran vacíos... bueno lo importante ya estamos de nuevo en el avión rumbo a Montreal.
La idea es intentar pasar el vuelo despiertos ya que llegamos a las 20:00 hora local (la 1 en Canarias) y es una hora ideal para irse al hotel a dormir y poder coger rápido el horario nuevo. Entre las opciones de entretenimiento a bordo descubrimos una aerie bastante curiosa, "Hoff the record", se trata de una serie ficticia sobre David Hasselhoff en la actualidad, está arruinado y se ha ido a vivir a Londres a intentar relanzar su carrera, se rodea de un equipo de asesores a cada cual más cafre que harán las cosas más inverosímiles para conseguir hacerle famoso de nuevo, tiene un toque friki pero está muy bien.
Después de una maratón de dos horas de la serie y ver alguna película llegamos a Montreal, pasamos la aduana sin problemas, cogemos un taxi y tras una agradable charla con el taxista acerca de las diferencias entre europeos, estadounidenses y canadienses llegamos al hotel. No podíamos acabar el día sin otro "lío", no encuentran ninguna reserva a mi nombre... Como suele pasar fuera de España se han hecho un lío con lo de tener dos nombres y dos apellidos y no atinaban. Pero bueno ya por fin estamos en la habitación, nuestras tarjetas de datos móviles comprobamos que funcionan perfectamente y ya es hora de dormir, mañana recogemos el coche, veremos montreal y pondremos rumbo a Boston, 500 kilómetros y primer cruce de frontera Canadá-EEUU.



No hay comentarios:
Publicar un comentario