lunes, 24 de octubre de 2016

Días 16 y 17 Seattle


Tras tantos días de coche y carretera se agradecen dos días quietos en el mismo sitio y si es en Seattle mucho mejor. El sábado dedicamos la mañana y parte de la tarde a comprar y de paso conocer el centro y hacer encargos. La noche decidimos ir a cenar y conocer un poco de la noche local. La zona por donde está el hotel es bastante céntrica así que nos podemos mover caminando, tras un paseo viendo las distintas opciones optamos por uno que se pareciera s lo que es un restaurante en España. 



Cenamos tranquilamente y vamos a la aventura, el primer sitio donde entramos es un local que más bien parece el escenario de bajo coste del bar de los vampiros de true blood, antes de entrar nos piden una identificación, yo le enseño mi carnet de conducir español como podría haberle enseñado la tarjeta del carrefour. Dentro hay gente muy rara, aunque hay buen ambiente, por ejemplo uno va en pijama con un polar y en zapatillas de andar por casa. Nos tomamos una cerveza mientras analizamos a la fauna local, dentro del local hay como un teatro pequeño donde están actuando, está insonorizado y no se oye la música. Justo antes de irnos se sienta al lado nuestro una señora de unos 60 años, vestida de gótica, preguntándonos si hablamos francés, le decimos que no y empieza s contarnos en un inglés bastante malo una historia, al poco  se acerca un chico que parece sacado de una película del París de la ocupación nazi, de la resistencia, con su bigote y su gorro, dice que habla español y francés y que puede traducirnos, ese es el momento en el que decidimos irnos de ahí, se estaba convirtiendo todo en demasiado surrealista, salimos y caminamos en busca de otro sitio donde tomar algo. En la calle se ve gente muy diversa, aquí ada uno viste como quiere, entre otras cosas vimos un tipo vestido normal con la máscara de Batman fumando su marihuana, todo demasiado bizarro la verdad. Lo cierto es que al menos en esta zona el ambiente es bueno, es tranquilo, pero demasiado raro para nosotros, o ellos o nosotros lo somos. Antes de llegar al hotel vemos un sitio abierto y decidimos tomar la última aquí, esto ya es más normal, aún sin serlo del todo, pero se asemeja más a lo que es un pub en España, además estaban poniendo Nirvana y escuchar Nirvana en Seattle pues mola. Con eso dimos por concluida la noche, entre lo raro y que tampoco estamos para muchos trotes, nos vamos a la cama.



El domingo lo vamos a dedicar a conocer un poco más la cuidad y alrededores. Por la mañana vamos a visitar el Lake View Cemetery, donde está enterrado Bruce Lee y Brandon Lee. Es el típico cementerio americano, mucho verde, muchos árboles y muy bien cuidado. Gracias a google encontramos la tumba muy rápido. Tienen dos lapidas grandes y están llenas de flores, comida y hasta dinero chino, cuando llegamos de hecho hay una familia china allí rezando. Foto y nos volvemos al coche. 



Ahora nos vamos a conocer los alrededores de Seattle, vamos a cruzar a la otra orilla, a Ballard y a ver sus playas. Durante el trayecto podemos conocer un poco más Seattle, es una ciudad con pocos edificios, quitando los típicos rascacielos en el centro como todas las ciudades norteamericanas, el resto de la ciudad tiene edificios muy bajitos y según te alejas se va convirtiendo en casitas mas o menos grandes y pequeñas urbanizaciones. Todo muy verde y muy bien cuidado. Vamos primero a Discovery Park, un parque / bosque que termina en el mar pero al que se puede acceder en coche pero no aparcar y los parkings están bastante lejos así que buscamos otro sitio y vamos a Golden Gardens Park, awui ya si podemos aparcar. Esto viene siendo como la playa de Seattle. Nuevamente mucho verde y una playa de arena gris, dura, como de un parque infantil. El día está nublado, nos damos un paseo por la arena hasta la otra punta de la playa. Se ve mucha gente, paseando a sus perros, haciendo deporte, con los niños etc. Imagino que con lo que se les viene ahora en invierno quieren aprovechar hasta el último momento de buen tiempo, deciros que estamos a 16ºC y en manga corta. Pasamos la tarde por ahí tranquilamente y nos retiramos al hotel, queremos descansar un poco antes de salir a cenar por ultima vez en Seattle.



Han sido dos días de descanso más que necesario y además nos hemos llevado la grata sorpresa de conocer una ciudad como Seattle. 
Sin duda pasa a mi lista de ciudades en las que podría vivir, junto s Sydney y San Francisco. Es una ciudad menos americana de lo que pueda parecer, es como más civilizada y más abierta, muy diversa en sus gentes. Tiene a su favor también que no tiene el caos, sobretodo de tráfico, de las grandes ciudades americanas como Nueva York por ejemplo. Por todos sitios nos sentimos seguros, vimos también una ciudad muy limpia supongo que es cosa de ser la ciudad de la lluvia.  Si tienen ocasión visítenla pero aprovechen para conocer algo más, está lo suficientemente lejos como para que le dediquen tiempo a algo más. Como dije ayer es un San Francisco más pijo. Se la ve una ciudad moderna, muchis edificios nuevos y el toque que le da el monorraíl a ciudad futurista de película de los 70.

Ya vamos llegando al final, mañana nos vamos de Seattle a conocer la costa norte de Oregon, Raúl tiene un encargo que hacer ahí... ya os contaré mañana.




PD: por cambiar de tercio y pese a estar todavía en Seattle vamos con otro grupo de aquí pero que no es grunge. Dandy Warhols, seguro que les suena la canción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario