Terminamos nuestro periplo por las rocosas canadienses y volvemos a EEUU para visitar Seattle y un poco de Oregon. Tenemos un día muy largo en carretera, el último tan largo, casi 1000km.
Salimos temprano, hace sol aunque estamos bajo cero, los charcos de las lluvias de anoche están congelados, salimos y avanzamos hacia el norte, al poco de salir entramos en el estado de la Columbia Británica y hacemos nuestro último cambio horario, ya estamos con -8 respecto a Canarias. Primero tenemos que llegar hasta el Mt Robson, una montaña de 4000m de altura, no pasas por ahí exactamente sino por un sitio desde donde se ve. Hasta llegar ahí discurrimos por bosques y lagos en un paisaje que merece mucho la pena, creo que nunca en mi vida he visto tanto bosque y tan frondoso. Una vez pasado por ahí ya giramos al sur y ya ponemos rumbo a EEUU, seguimos recorriendo kilómetros y kilómetros de bosque por una Canadá muy rural, así hasta llegar a Kamloops donde poco a poco ya va cambiando la cosa, no tanto el paisaje, ya volvemos a la autopista y dejamos atrás las carreteras secundarias. Según avanzamos se vuelve a nublar y poco a poco vuelve la lluvia, cada vez más copiosa hasta hacerse casi imposible ver más allá del coche que va delante, lo cual no vendrá mal para limpiar nuestro coche y así llegamos a la frontera. Se puede pasar por varios sitios y el GPS nos manda a una carretera secundaria para evitar las colas. La pasamos sin problemas, nos atiende un señor gordo muy simpático, se parece a John Goodman en el Gran Lebowsky, nos hace el típico interrogatorio sin sentido, de que se conocen, a que se dedican, a que vienen etc y nos deja pasar.
Entramos en el estado de Washington, todavía nos quedan unos 300 km hasta Seattle, por aquí ya llueve menos y seguimos avanzando por unas carreteras muy bonitas , en medio de unos pueblos que parecen fantasmas hasta volver a la interestatal. Poco a poco va cayendo la noche y el tráfico se hace cada vez más denso, señal inequívoca de que nos acercamos a Seattle. Y sin mucho problemas llegamos a nuestro hotel, estamos al lado del famoso Space Needle, la torre famosa que se ve siempre en todas las series/películas.
Nos alojamos en el Hyatt House, habitación doble grande y espaciosa y el monorrail pasa justo delante de nuestra ventana, es curioso aunque al menos no hace ruido.
Todavía es pronto así que salimos a dar una vuelta y a cenar. No llueve y la temperatura es agradable, unos 16ºC, llevábamos varios días sin pasar de los 10. Lo poco que vemos de Seattle la verdad nos gusta bastante, parece una ciudad tranquila y moderna, algo parecido a San Francisco pero más pija, se ve gente muy diversa, muchos americanos de origen asiático y sorprende ver tan poco tráfico. Por la zona hay muchos bares y restaurantes y con mucha gente, es viernes y se nota. Cenamos en un italiano y ponemos fin al día de hoy que ha sido largo, ya estamos en la otra costa, llevamos más de 7000 kilómetros y aún nos queda un poquito. Hasta mañana!!


No hay comentarios:
Publicar un comentario