jueves, 13 de octubre de 2016

Días 5 y 6 Manhattan y rumbo al norte


Como ayer dedicamos casi todo el día a hacer compras prefiero juntar dos días en uno porque de ayer no hay tanto que contar. 
Lo dicho, ayer dedicamos gran parte de la mañana a hacer compras en Woodbury, fuimos en coche, está a apenas 80 km pero aquí todo lo que sea en coche es una odisea, vas saltando de atasco en atasco hasta llegar a destino. El sitio está bien y ya que pasas por aquí cerca merece la pena venir pero tampoco es algo especial.
Tras hacer las compras decidimos comer allí, aprovechamos que había un japonés y pedimos un poco de sushi, lo que sea por intentar comer lo mas sano posible. Ya con el tiempo justo volvemos a NY, tenemos entradas para el memorial del 11S y son para las 6, con los posibles atascos vamos con el tiempo justo. La vuelta es algo más fluida pero aún así según te acercas a Manhattan vuelve el infierno otra vez. Hemos buscado un parking cerca del WTC, aquí en NY los parkings son abusivos, en este que se supone está bien de precio la primera hora son 40$!! Y es barato... al menos me pegué el gustazo de conducir por el downtown de Manhattan y pasar justo al lado del WTC. Dejamos el coche en el parking y con el tiempo justo nos vamos corriendo al memorial. Hoy es martes así que la entrada es gratuita.
El memorial no es mas que una colección de objetos de ese día y una recreación de lo que se vivió ese día en NY. Tienen desde camiones de bomberos aplastados por los escombros, los propios escombros y hasta zapatos, disquetes, papeles, trozos de fuselaje del avión etc. Todo adornado con los informativos de ese día o las conversaciones por radio de ese día como música de fondo. Dentro el silencio es absoluto, al principio te resulta hasta interesante, ves los restos de las vigas, un trozo bastante grande de la antena de telecomunicaciones, un motor del ascensor y hasta un camión destrozado, pero según avanzas ya empiezan a recrearse mucho en el drama y llega un momento que te satura porque mientras estás ahí viendo esos objetos es inevitable ponerte en el lugar de las víctimas. Mi tope fue ver expuesta ropa de niños del equipaje de uno de los aviones, quien tenga hijos sabrá a lo que me refiero. Así que decidí por dar por terminada mi visita.



Es nuestra última noche en NY asi que no podemos irnos sin más, buscamos un restaurante donde cenar, algo de comida normal y decidimos ir a un peruano a comer ceviche, el hecho de que dentro todos los clientes eran peruanos o al menos lo parecían nos hizo sospechar que estaría bueno, y así fue, muy rico  la verdad. 
Por fin ahora ya nos vamos a casa a dormir  y a coger fuerzas, que al día siguiente (miércoles) las íbamos a necesitar. De vuelta damos nuestro último paseo nocturno por Manhattan y Brooklyn, donde vemos algunos coches dignos de cualquier narcotraficante de banda de película.



Han sido tres días en NY, para mi una experiencia distinta a la anterior hace 6 años. Es una ciudad muy impersonal, bueno Manhattan, donde cada uno va a lo suyo y siempre tienen prisa aunque no tengan nada que hacer, desayunan rápido, caminan rápido, conducen rápido (los pocos sitios donde no hay atascos) y comen rápido... un ritmo demasiado frenético para gente como nosotros pero he conocido otra NY, salvo por el WTC un poco más lejos del turismo, para empezar alojarnos en un piso en Brooklyn ha sido toda una experiencia. Es un barrio tranquilo, aunque según que zonas te encuentras gente un poco rara, no digo mala gente pero si rara, como dice Raúl, aquí hay gente que en Canarias no existe. Como nos dijo el casero, en la zona no vais a tener problemas pero si vais a estar por ahí hasta muy tarde mejor usar el coche, al fin y al cabo es NY, es Brooklyn y ustedes no son de aquí. Por cierto con el casero tuvimos una anécdota muy buena, al llegar y tras explicarnos todo lo de la casa, nos dice; y por cierto, si alguien toca la puerta no abráis, una frase que no te deja muy tranquilo la verdad, debió ver nuestras caras de pánico y nos tranquilizó diciendo que cerca había una iglesia y les gustaba ir por las casas pidiendo que era por eso... pero vamos que pudo decirlo de otra forma. La zona donde nos quedábamos es predominantemente latina, se oye hablar español por todas partes, de hecho nuestro casero es dominicano. Si te alejabas un poco, al llegar a donde cogiamos el metro ya hay mas de todo aunque predominan los negros. Muchos negocios pequeños, sobretodo de comida rápida, muchos locales cerrados, mucho graffiti y esas vías del metro elevado sobre las calles tan características. Si podéis para vuestra próxima visita a NY os recomiendo alquilar una casa, no necesariamente en Brooklyn, hay mas sitios pero es una experiencia distinta, no digo mejor o peor solo eso. Aprenderéis a conocer la ciudad de una forma distinta. El tema del tráfico es punto y a parte, conducir por aquí ha sido una experiencia también pero acaba uno hasta el gorro de los atascos, hay atascos en todas partes y a todas horas, vas de uno a otro, la gente no es muy amable conduciendo y los parkings son caros pero ya que lo he probado puedo decirlo. 



Con esto terminamos nuestra visita a NY, ahora toca seguir adelante, ponemos rumbo al norte, a Niagara Falls, 630 km. Salimos temprano, sobre las 10 am y sorprendentemente tenemos poco tráfico, cruzamos por Manhattan bridge y tenemos una última vista del skyline, atravesamos China town y cruzamos por Holland tunnel para aparecer en New Jersey. De repente el paisaje cambia y dejamos de ver rascacielos y edificios viejos por casas más familiares, solo hemos cruzado el rio y parece que estemos en otro planeta. También vemos a las afueras mucha industria y poco a poco el bosque va ganando terreno y el tráfico es cada vez más fluido hasta que al final te vez ya por fin en la interestatal conduciendo tranquilamente y sin atascos. 



Al poco de salir toca repostar por segunda vez en el viaje, a partir de hoy tocará más a menudo... pasamos por el estado de Pennsylvania donde aprovechamos para comer en una gasolinera y cambiar de conductor, ahora me toca a mi. Quedan 300 km y volvemos a entrar otra vez al estado de NY por Siracusa, cuya universidad otorgó a Las Palmas de Gran Canaria la condición de ciudad con mejor clima del mundo, cosa con la que estamos todos de acuerdo. Conducimos unas horas mas y ya con la puesta de sol pasamos Buffalo y llegamos a Niagara Falls, hoy ya toca motel de carretera, buscamos nuestro motel 6, si vais por EEUU esta cadena está bastante bien, es económica (entre 50-70$) y habitaciones decentes.
Son las 7 de la tarde, llevamos casi 9 horas conduciendo asi que nos apetece dar una vuelta y estirar las piernas. Como casi todas las ciudades americanas, no hay nadie por las calles, son ciudades fantasmas, la gente está o en las casas o en los bares y eso que estamos a 23ºC. Calles vacías y apenas coches, pasamos delante de un centro comercial que parece una escena de The Walking Dead, no hay nadie y mientras paseamos por el parking no dejamos de oir esa musiquita de fondo que hace que eso parezca más una escena de Breaking Bad que la vida real. Tras comprobar que aquí no pasa nada, el destino nos lleva a un restaurante japonés, nos apetece asi que entramos, pudimos cenar bien y ligero. Al salir cruzamos la carretera para ir a the wagon wheel, un bar típico con sus parroquianos y todo. El local por fuera parece una diligencia, dentro es el típico bar americano, barra en el centro y tv con canales de deportes. Al llegar solo hay tres personas y la camarera, tenemos a un viejo sentado en un extremo de la barra tomando algo que no se bien que es, al otro extremo hay dos personas, uno tipo con pinta de asesino en serie y otro señor más mayor sentado al lado pero que no está con el, de hecho es el típico que cuando habla nadie le hace caso y la camarera, una señora, bastante gorda que solo deja de hablar al entrar nosotros, se hizo el silencio y clavaron sus miradas en nosotros, sin dejar tiempo a nada pronunciamos las palabras mágicas, two beers please!!! Y volvió la normalidad, me dijo varias marcas de cerveza pero la verdad no entendí una mierda de lo que me dijo así que fui a asegurar y pedí dos buds que era lo que bebían los demás. Nos sentamos y pudimos tomarnos nuestras cervezas mientras analizábamos a la fauna allí presente. Más tarde entraron dos chicos más que dieron las buenas noches, se sentaron en la barra y sobre la marcha les pusieron sus cervezas, solo hablan la camarera y el viejo, el resto son zombis. No es que me interese pero con su tono de voz es imposible no oírla, su hija se acababa de ir a vivir con su novio y no están casados, está escandalizada pero el parece ser que es buen chico así que le van a dar una oportunidad, no se quien eres pero chaval, más te vale que no te pases porque esta es de las que tiene pinta de guardar una recortada del calibre 35... en ese momento el friki coge el mando de la tele y pone cartoon network, el viejo entra en cólera porque estaba viendo el hockey y nos hace cómplices de su indignación y nos pregunta que qué preferimos ver... la respuesta es obvia, deportes y al final por aclamación popular vuelven los deportes a la tv, ya nos hemos terminado esas cervezas y es momento de irse. Ahora ya si apetece meterse en la cama. Mañana iremos a las cataratas y luego ponemos rumbo a Chicago, son 850 km aunque no tenemos la obligación de hacerlos en un solo día, contábamos con la opción de hacerlo en dos, pasaremos por los estados de Pennsylvania (otra vez), Ohio, Indiana, Michigan e Illinois y bordearemos el lago Erie. Hasta mañana!!




PD: volvemos a recomendar música, justo en frente de donde estamos es Canadá, la provincia de Ontario y de allí es Bryan Adams, un clásico aquí os dejo un tema suyo

No hay comentarios:

Publicar un comentario