Última etapa, último día de carretera, tras casi tres semanas esto llega a su fin, pero todavía nos quedan cosas por contar. Hoy damos nuestros últimos coletazos al tema goonies con la idea de ir a la casa y sacar "la foto". Hoy nos levantamos un poco más tarde, recogemos las cosas y antes de ponernos en marcha nos acercamos a la playa aprovechando que hace sol, por verla como es con sol.
Y ponemos rumbo a Astoria de nuevo, deshacemos lo andado ayer y llegamos de nuevo al pueblo. Entramos al barrio donde está la casa y aparcamos algo alejados para no llamar la atención, son las 11 de la mañana, es martes y no hay nadie por la calle y aunque somos discretos, vamos caminando sin nada encima salvo el bolso donde llevo mi cámara, pero al estar todo tan vacío la verdad que parecemos lo que somos, dos extraños por el barrio. Nos acercamos hasta donde podemos, es decir, hasta donde empieza el camino privado que lleva a la casa y donde están los carteles intimidatorios, desde aquí la perspectiva no es muy buena así que nos alejamos para tener una mejor y efectivamente así es. Sacamos nuestras fotos de rigor rápidamente para no llamar la atención y nos vamos.
Comemos allí mismo en Astoria y ya nos ponemos en marcha para hacer el último tramo del viaje, rumbo a Vancouver. La mitad del viaje es deshacer todo lo de ayer y el resto será llegar hasta la frontera y pasarla por última vez antes de abandonar definitivamente los EEUU y entrar por última vez en Canadá. El paso no es muy complicado, normalmente en sentido EEUU-Canadá es más sencillo aunque no quita que te hagan las preguntas de rigor, de que se conocen, a donde van, cuando se van etc la verdad eso lo tenemos dominado, solo esperamos que no les de por registrar el coche porque como vean la parte de atrás van a tener que llamar a los del traje amarillo de BioHazard y ponernos en cuarentena, es posible que surjan nuevas cepas del ebola ahí atrás...
Desde la frontera apenas hay 50 km hasta Vancouver, es una ciudad bastante extensa, desde que entramos en ella hasta llegar al hotel hacemos bastantes kilómetros por calles rectas interminables, sorprende la escasa contaminación lumínica, las calles están casi en penumbra y aunque hay muchos rascacielos no desprenden esa cantidad de luz de otras ciudades norteamericanas. Llegamos a nuestro hotel, el Coal Coast Hotel, misión cumplida, 8651,3 km desde que salimos de Montreal el día 8 de Octubre, de costa a costa en 18 días, ha sido más duro que los dos anteriores pero nos ha merecido la pena, hemos conocido dos grandes países y ya podemos decir Misión Cumplida!!!
Nos alojamos y salimos a cenar rápido para no apalancarnos. En principio lo poco que hemos visto parece todo muy ordenado, limpio y moderno. Se ve mucha gente oriental pero muy mezclada, parejas mixtas y muchas razas distintas, apenas es un poco lo que podemos ver pero parece una ciudad multicultural y con mucho que ofrecer, en estos días investigaremos algo más en eso. Cenamos en un japonés y ponemos fin al día y a la carretera, ahora dos días en Vancouver para recuperar antes de volver a España. Mientras seguimos viendo el ciclo de cine de terror del canal AMC que empezamos a verlo en Chicago, la lista de películas que hemos visto cada noche es de traca, todas las sagas de terror de los 70 y 80, sin anestesia y en v.o. Viernes 13, Pesadilla en Elm Street, El muñeco diabólico, Reanimator, La matanza de Texas, Cujo etc y sus respectivas sagas... ha sido divertido pero ya se me cierran los ojos. Hasta mañana!!!
PD: En Canadá de nuevo y mi repertorio se agota y me sigo negando a recomendar a Celine Dion... hay una canción que viene bien al día de hoy y es de una cantante de Vancouver, Nelly Furtado, All Good things come to an end o lo que es lo mismo, todo lo bueno se acaba...





No hay comentarios:
Publicar un comentario