Nuestro hotel está en la Coal Coast Harbour, cerca del puerto y centro financiero de Vancouver, rodeado por rascacielos, calles amplias y coches caros. Muy cerca está lo que aquí llaman el West End, zona de multitud de negocios y restaurantes de todo tipo, japonés, chino, griego, marroquí y todo lo que quieran, mucha gente, muchas culturas pero totalmemte integradas, realmente son candienses más allá de su origen. En el otro extremo está Grainville, una zona de muchas tiendas, ya no de marcas, teatros y cines. También con mucha vida. Tras dos dias llama mucho la atención la amabilidad de la gente, han sido extremadamente amables en todas partes, ya lo eran también en Montreal o en Jasper, dependientes, camareros o cualquiera de la calle, cualidad que valoran mucho también los que se han establecido aquí viniendo de fuera, en un mismo día pude hablar con un brasileño, una japonesa y una mejicana que lo primero que destacaban es la amabilidad de la gente por encima incluso del bienestar del país.
Llama la atención también lo tranquilo que es todo, no hay atascos, no hay acumulación de personas y si alguien me dice que la policia aquí patrulla en pelotas no podría rebatírselo porque en casi tres días no hemos visto ni un solo policía, ni en coche ni a pie, señal que debe ser un sitio muy seguro y muy tranquilo. El nivel de vida es bastante alto porque aunque el euro tiene un cambio muy beneficioso con el dólar canadiense, casi a 1'5 $ por euro, las cosas no son precisamente baratas aunque tampoco son precios desorbitados.
A parte de todo eso pues luego uno ve pequeños detalles que te hacen comprender que como sociedad están bastante más avanzados que nosotros, detalles pero dicen mucho, por ejemplo todos los autobuses llevan portabicicletas y muchos son eléctricos, los perros pueden entrar a tiendas y restaurantes, hay dispensadores de desinfectante para manos en todos los baños y en las entradas a centros comerciales (este pequeño gesto puede evitar la transmisión de muchas enfermedades), otro un poco tonto pero que me pareció ingenioso, un sistema de paraguas públicos, unos paraguas amarillos que los recoges al salir de una tienda y lo dejas al entrar a otra (aquí llueve mucho) y podría seguir; carriles bici bien delimitados, hidroaviones como aerotaxis a localidades cercanas, enchufes para coches eléctricos por todas partes, casi nadie fuma etc... no son cosas imprescindibles para la vida diaria pero ayudan a hacerla más cómoda.
Como han visto nos ha gustado bastante Canadá en general y Vancouver en concreto, más allá del clima, es un sitio con una alta calidad de vida, la apuntamos a nuestra lista de países a emigrar, que tampoco es muy extensa, la componen dos países, Canadá, que entra directo al número 1 y Australia. Bueno esto llega a su fin, mañana volamos de vuelta a Gran Canaria, no salimos hasta las 20:45 así que tenemos casi un día más aquí aunque lo aprovecharemos para hacer bien nuestras maletas e intentar limpiar un poco el coche por dentro antes de que nos declaren en cuarentena. Durante el vuelo escribiré la última entrada de este blog que espero les haya gustado. Así que de momento hasta mañana.



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